lunes, enero 08, 2007
Mudos
Permanecí sentado frente a la pantalla de la computadora durante varias horas, mientras la noche se convertía en día paulatinamente. Estaba ahí, sentado, pensativo y molesto, como si me hubiera perdido en algún remoto lugar de mi cabeza sin saber dónde. Permanecí sentado, viendo el transcurrir de las horas sin que las palabras fluyeran. Escuché a Silvio y leí a Hernández, pero nada resultó. El nudo en el pecho continuaba intacto. Quería gritar, pero me di cuenta de que enmudecí, así, de repente.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario